La Física de Partículas en Chile

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“Si yo entiendo que esto es importante, pero no sé por qué, ¿para qué sirve?” Fueron las palabras de mi tía, luego de haber defendido mi tesis de licenciatura en Física en 2011. No es primera vez que me hacen esa pregunta, ¿para qué sirve estudiar Física?

Creo que en nuestro país poca gente se apasiona con las ciencias. Pareciera que esta desmotivación refleja las prioridades actuales de nuestra sociedad, en la que existe un generalizado desinterés por el conocimiento como un fin en sí mismo. Creo que esto puede deberse a varios factores, pero quisiera partir este ensayo destacando tres, que se encuentran íntimamente relacionados.

Primero, nuestro país está aún lejos del desarrollo. En Chile la inversión de recursos para las ciencias es seis veces menor que el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD, 2014; Encuesta I+D Chile, 2015). Esto ya le dice a la sociedad que invertir en ciencias no es una prioridad. Segundo, creo que el hecho de que en nuestro país aún no existe una institucionalidad gubernamental sólida para el soporte de las ciencias proyecta un grado de desorden, desmotivación, y desinterés. Si vivimos en un Chile en las condiciones mencionadas anteriormente, en tercer lugar, surge naturalmente una falta de fomento en áreas de ciencia hacia el público general, si lo comparamos con países desarrollados como el Reino Unido.

En este ensayo quisiera indagar en los puntos anteriores relacionándolos específicamente con mi área de estudios, la Física de Partículas. Explicaré qué es la Física de Partículas, cuáles interrogantes intenta responder, y cómo se están buscando respuestas en el Large Hadron Collider (LHC), el gran colisionador de hadrones del laboratorio europeo CERN.

Luego, abordaré los beneficios que – creo – tienen hacer ciencia fundamental, en general, y específicamente en Chile. Para finalizar, resumiré el estado actual de la ciencia de Física de Partículas en Chile y cuál creo es el camino por delante, enfatizando la importancia de inculcar en nuestra sociedad la relevancia de la labor científica y mi visión sobre por qué la realizamos.

Los Constituyentes Fundamentales de la Materia y sus Interacciones: El Universo y sus Interrogantes

La Física de Partículas estudia los constituyentes fundamentales de la materia y sus interacciones. Los físicos de partículas buscamos entender interrogantes como “¿Cuál el origen de la masa?” o “¿Qué es la materia oscura, responsable de casi el 27% del presupuesto energético del Universo?”. Pero, esencialmente, queremos entender cuáles son las fuerzas y leyes básicas que dieron forma a nuestro Universo desde el origen del tiempo, así como también las que determinarán su destino.

Nuestra actual comprensión de la materia y sus interacciones se resume en el Modelo Estándar de Física de Partículas (Glashow, 1961; Weinberg, 1967; Salam, 1968; Griffiths, 2008). Sabemos que toda la materia está compuesta de leptones y quarks, partículas clasificadas como fermiones, que interactúan entre sí mediante el intercambio de otras partículas denominadas bosones. Por ejemplo, un átomo de hidrógeno está compuesto por un protón en su núcleo, que a su vez está compuesto de tres quarks, y un electrón (que es un leptón) orbitando a su alrededor.

Por otro lado, sabemos que existen cuatro fuerzas fundamentales en la naturaleza: el electromagnetismo, la fuerza débil, la fuerza fuerte y la gravedad. El electromagnetismo es una fuerza familiar para todos. La experimentamos cada vez que prendemos un interruptor de luz en nuestras casas. La gravedad también es bastante familiar. Sabemos que esta fuerza es responsable que los planetas se mantengan en órbita y que nuestros pies se encuentren adheridos a la tierra. La fuerza débil es menos familiar. Actúa en el decaimiento de los núcleos atómicos o de las reacciones de fisión en nuestro sol, en donde los neutrinos intercambian bosones W junto a los electrones. La fuerza fuerte es la encargada de mantener a los protones unidos dentro del núcleo atómico mediante el intercambio de gluones entre quarks.

Muchos experimentos han probado las predicciones del Modelo Estándar con gran éxito. La más reciente confirmación de esta teoría fue el descubrimiento en 2012 de una partícula que cumple con todas las propiedades que debiese tener el bosón de Higgs. Este descubrimiento llevó al Premio Nobel de Física en 2013 a Francois Englert y Peter Higgs. Este bosón es la partícula remanente del mecanismo que le da masa a las otras partículas elementales (Higgs, 1964; Englert y Brout, 1964). En la Figura 1 vemos un esquema con el contenido de partículas del Modelo Estándar y sus interacciones.

Figura 1: Interacciones de las partículas elementales en el Modelo Estándar. Los óvalos oscuros representan los tipos de partículas y los arcos azules sus interacciones. La primera fila en cuadrados (leptones y quarks) son partículas de materia. En la columna central tenemos los bosones (gluón, fotón, Z/W), que son partículas mediadoras de las fuerzas. El fotón es el mediador de la fuerza electromagnética, los bosones W/Z de la fuerza débil, y el gluón de la fuerza fuerte. El bosón de Higgs se encuentra al centro, y al interactuar con las otras partículas elementales les da su masa. Fuente: Eric Drexler, Wikipedia.

Sin embargo, a pesar de ser tan exitoso, el modelo detallado anteriormente no es capaz de describir todo lo que observamos en la naturaleza. Éste describe únicamente tres de las fuerzas conocidas hasta ahora. La gravedad queda fuera, lo que es un gran misterio y una de las interrogantes abiertas más importantes en Física Teórica hoy en día: reconciliar el Modelo Estándar con la Relatividad General de Einstein (Einstein, 1945; Schutz, 2009). ¿Por qué no podemos describir la gravedad, que es la más débil de las fuerzas (pero la de mayor alcance) usando las mismas herramientas matemáticas que las otras tres? La Física de Partículas está también en búsqueda de esta interrogante.

En el Modelo Estándar, por construcción, los neutrinos no tienen masa. Sabemos gracias a numerosos experimentos de oscilaciones de neutrinos que estos tienen masa muy pequeña, pero no nula. También, sabemos de diversas observaciones astronómicas que en el Universo existe algo que denominamos “materia oscura”. Ésta es un tipo de materia que no es como la materia normal, ya que no corresponde a ninguna de las partículas de la Figura 1. La llamamos “oscura” porque sólo podemos inferir su presencia mediante los efectos gravitacionales que tiene en la materia normal (en galaxias, por ejemplo), pero no la podemos ver directamente en un telescopio, ya que no interactúa mediante la fuerza electromagnética (no interactúa intercambiando directamente fotones). Sabemos que la materia oscura da cuenta de la mayor parte de la materia del Universo, y ¡aún no sabemos qué es!

Una posible respuesta a las preguntas anteriores se logra extendiendo el grupo de simetrías de la naturaleza. Sabemos que las leyes de la Física son invariantes ante traslaciones y rotaciones. Si yo realizo un experimento en Santiago y luego el mismo experimento en Cambridge, obtendré los mismos resultados. A esto nos referimos con el concepto de simetría. Ahora bien, es posible extender matemáticamente las simetrías del espacio-tiempo a incluir una intrínseca relación entre fermiones y bosones. Esta es la llamada “Supersimetría” (Golfand y Likhtman, 1971; Akulov y Volkov, 1973; Martin, 2010), la cual establece que por cada bosón, tenemos un compañero fermiónico, y viceversa. Hoy en día, cuando hablamos de Supersimetría, nos referimos a una variedad de modelos, pero en el caso más simple, Supersimetría predice la existencia de nuevas partículas, análogas a las de nuestro Modelo Estándar.

Supersimetría estipula que, por ejemplo, por cada electrón, existe un “s-electrón”, que posee la misma masa y carga que el electrón, pero distinto spin(1). Como no hemos observado una partícula con la misma masa del electrón pero distinto spin, estas partículas, de existir, deben tener mayor masa que las partículas conocidas(2). Algunas de estas nuevas partículas supersimétricas podrían ser responsables de la materia oscura presente en nuestro Universo. En la Figura 2 podemos ver una representación de las partículas del Modelo Estándar y sus análogos supersimétricos.

Figura 2: Representación de la correspondencia uno a uno entre las partículas del Modelo Estándar y su análogo supersimétrico. Dado que se espera que las partículas supersimétricas sean muy masivas, éstas aún no han sido observadas. Es preciso notar que en el diagrama hay sólo tres ejemplos, pero la correspondencia existe por cada una de las partículas elementales de la Figura 1. Fuente: Elaborado por la autora.

En Búsqueda de Respuestas con el Large Hadron Collider (LHC)

¿Cómo estudiamos las partículas elementales para así poder responder nuestras interrogantes?, ¿Cómo buscamos Supersimetría? Lo hemos estado haciendo durante alrededor de 70 años, con aceleradores de partículas. El acelerador más poderoso construido hasta hoy es el Large Hadron Collider (LHC), el gran colisionador de hadrones del laboratorio europeo CERN, ubicado en Ginebra, Suiza. El LHC en un anillo de imanes superconductores que está a 100 metros bajo tierra y posee 27 kilómetros de perímetro, por el cual circulan haces de protones a velocidades muy altas, cercanas a las de la luz. Estos haces de protones circulan en direcciones opuestas, y el experimento está diseñado para hacer colisionar los protones en puntos determinados, dentro de detectores especializados. Básicamente, chocamos protones a altas energías y luego estudiamos lo que sale de cada colisión. Sabemos que si queremos producir partículas masivas, necesitamos alta energía (recordando la famosa relación de Einstein, E=mc2). Lo que en esencia hace el LHC es recrear las condiciones del Universo primitivo, poco tiempo después del Big Bang, que es cuando se formaron las partículas elementales.

El LHC posee cuatro detectores principales. Uno de ellos es ATLAS, el cual fue construido con el propósito de descubrir o refutar la existencia del bosón de Higgs, de explorar si existen extra dimensiones del espacio-tiempo, y de buscar partículas de materia oscura, entre otros. ATLAS reúne a una colaboración de científicos de todo el mundo. Actualmente, participan 38 países, incluido Chile, con afiliaciones de la Pontificia Universidad Católica y de la Universidad Técnica Federico Santa María.

ATLAS es como una cámara de fotos gigante. Posee una estructura parecida a la de una cebolla, con una serie de sub-detectores posicionados de manera concéntrica. La parte interna está encargada de reconstruir las trayectorias de las partículas cargadas que atraviesan el detector. Luego vienen los calorímetros. El primero es el calorímetro electromagnético, en donde partículas que interactúan mediante la fuerza electromagnética, como los electrones, depositan su energía. Luego viene el calorímetro hadrónico, donde hadrones tales como el protón depositan su energía. Más al exterior está el detector de muones, ya que los muones pueden atravesar todo el detector y llegar hasta el final. Todo está inmerso en un sistema de imanes, encargados de deflectar las partículas cargadas para poder medir su momentum. Así, registramos la mayor cantidad de información posible de las colisiones de protones. Esta información es almacenada en supercomputadores a lo largo del mundo, que luego es analizada por los científicos en búsqueda de lo desconocido. En la Figura 3 podemos ver una porción de uno de los imanes del LHC y en la Figura 4 como se ve una colisión de protones dentro del detector ATLAS.

Figura 3: Imán superconductor del LHC. Los haces de protones son guiados a lo largo del anillo de aceleración gracias a un campo magnético muy fuerte (más de 100.000 veces más fuerte que el campo magnético de la Tierra), mantenido por imanes superconductores, necesarios para hacer circular los haces sin que pierdan velocidad. Fuente: ATLAS Experiment, CERN, 2014.

Figura 4: Visualización del primer evento registrado por el detector ATLAS a una energía de colisión de 13 TeV (*), la más alta lograda hasta la fecha. Las trazas de colores corresponden a las trayectorias que partículas cargadas dejan en el detector. Los círculos verde y rojo corresponden a los calorímetros del detector, en donde se produce el depósito de energía de las partículas, representado en rectángulos amarillos. Los hexágonos azules corresponden al detector de muones. El cuadro de la derecha representa la alta densidad que existe en cada choque de protones (correspondientes a los distintos vértices). Fuente: ATLAS Experiment, CERN, 2015.

El Estado de la Ciencia Fundamental en Chile

La Física de Partículas, hoy en día, gira en torno a CERN y los descubrimientos de sus distintas colaboraciones. El LHC es el experimento más grande y caro construido en la historia de la humanidad. Durante décadas cientos de científicos e ingenieros participaron en su construcción. El LHC es una máquina que opera al límite de nuestro conocimiento científico. Merece nuestra total atención. En el Reino Unido, existen 20 universidades afiliadas a CERN, incluyendo la Universidad de Cambridge, con cientos de científicos de partículas – tanto experimentales como teóricos – trabajando en comunidad. Existen innumerables instancias de comunicación y divulgación de las actividades de CERN hacia el público general, lo que permite el interés temprano de niños y jóvenes en el área. Si bien en Chile existen físicos involucrados con CERN, creo que estamos muy lejos de acercar la Física de Partículas al público general. Aún recuerdo mi primera actividad de divulgación al iniciar mi doctorado, una exhibición sobre el bosón de Higgs en la Royal Society en Londres, donde una niña de 10 años me preguntó si podíamos detectar los neutrinos del Sol en ATLAS.

En el Reino Unido el contacto con la ciencia comienza desde muy temprana edad. Existen referentes jóvenes, tales como Brian Cox (físico de partículas británico, presentador de numerosos programas científicos de la BBC), que motivan e inspiran a atreverse a seguir carreras científicas. Creo que en Chile hay que partir por convertir a científicos destacados en referentes válidos, y que el público perciba que quienes hacen ciencia cumplen un importante rol social, ayudando, además, a la creación de vocaciones. Quisiera destacar a dos científicos chilenos de renombre internacional, que yo en lo personal considero referentes. Al bioquímico Pablo Valenzuela, pionero en estudios en Biotecnología en nuestro país y el mundo, co-inventor de la insulina sintética; y al físico Claudio Bunster, creador del Centro de Estudios Científicos (CECS) localizado actualmente en Valdivia, donde se llevan a cabo estudios de punta en Ciencias de la Vida, tales como Glaciología y del Universo, en áreas de Gravitación y Física de Altas Energías.

Creo, también, que en nuestro país existen carencias educacionales y comunicacionales en lo que es el fomento de las ciencias hacia niños, jóvenes y adultos. Desde el punto de vista educacional, creo que los programas curriculares en los colegios deberían incluir lo que se estudia en la frontera del conocimiento en áreas de ciencias. En mis clases de Física en el colegio no recuerdo nunca haber aprendido sobre qué es un quark, constituyente fundamental de la materia. Lo aprendí de mi padre, que me contaba historias de Murray Gell- Man (premio Nobel en Física en 1969) y su “Modelo Óctuple”, historias que él aprendió de su profesor Igor Saavedra (premio Nacional de Ciencias Exactas en 1981). En el colegio nos quedamos en los modelos atómicos clásicos. Creo esto tiene que cambiar y que las mallas deben hacer mención a comprensiones modernas y conocimientos de punta para así inspirar a los niños, así como a mí me inspiró mi padre.

En cuanto a inculcar interés en jóvenes y adultos, creo que también falta una promoción de programas culturales e informativos sobre estos temas. Existen muy pocos en televisión y en radios locales, y muchos de ellos son engañosos y poco serios a mi parecer. Quisiera destacar, sin embargo, el excelente programa radial “Pensar es Gratis”, donde ha participado el destacado físico, divulgador científico, y mi ex profesor de universidad, Andrés Gomberoff. Recuerdo hace unos meses a mi mamá llamándome por Skype para decirme: “al fin entiendo para qué nos sirve el efecto fotoeléctrico de Einstein, está en los ascensores, ¡lo acabo de escuchar en la radio!”. Quisiera, también, comentar una iniciativa internacional inspirada por CERN, y que se está realizando actualmente en Chile en la Pontificia Universidad Católica: la LHC Masterclass Chile, orientada a profesores de Física de colegios y alumnos para dar a conocer la Física de Partículas. En mi opinión, este tipo de iniciativas van en la dirección correcta para fomentar interés y culturizar en materias de ciencia a los chilenos de forma didáctica, entretenida, y con apoyo de profesionales de reconocimiento internacional.

Creo es muy difícil poder avanzar en los temas anteriores sin una visión de país en donde se inviertan más recursos en ciencia y en donde exista una institucionalidad seria, que además integre a las universidades, a la industria, y a la sociedad en general, abriendo así paso al desarrollo integral de nuestro país. Concuerdo fielmente con las numerosas cartas del Dr. Jorge Babul, presidente del Consejo de Sociedades Científicas de Chile, a los diarios La Tercera (2015) y El Mercurio (2015), en donde resalta la necesidad de un Ministerio de Ciencias para Chile. Si bien apoyo y destaco la labor de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (CONICYT), que actualmente financia la participación de universidades chilenas en CERN, además de financiar estudios de postgrado a muchos jóvenes, creo que podemos hacer más, muchísimo más para ordenar, priorizar y así salir de este precario estado en temas de fomento de ciencia fundamental.

Beneficios de Hacer Ciencia Fundamental en Chile

Aun cuando los beneficios que pueda traer la investigación científica pueden ser a veces impredecibles, invertir en ciencias básicas siempre ha demostrado ser fructífero y más aún, es así como se pavimenta el desarrollo del conocimiento humano. Quisiera destacar algunos beneficios colaterales relacionados con la Física de Partículas. La World Wide Web fue inventada en CERN como una manera de que los científicos pudiesen compartir los datos de manera automática y remota. Nuevas técnicas de detección de partículas se están utilizando en tratamientos de radioterapia contra el cáncer, utilizando tecnologías adaptadas de la Física de aceleradores como software de simulaciones y técnicas de imagen asistidas por computador, en donde los tumores pueden ser destruidos mientras que el daño a los tejidos circundantes es mínimo, lo que ayuda a reducir los efectos secundarios de los tratamientos habituales.

En la misma línea, también, podemos destacar las tecnologías que se tienen que ir reinventando para el diseño de detectores que puedan soportar grandes radiaciones. Quisiera mencionar que hoy en Chile, la Pontificia Universidad Católica y la Universidad Técnica Federico Santa María están colaborando para la construcción y prueba de una parte del próximo detector de muones de ATLAS. Esto abre y genera, además, oportunidades para el desarrollo de nuevas tecnologías en Chile, y da la posibilidad de generar bienes o servicios en la producción de hardware y equipos electrónicos acorde con lo que se necesite en las máquinas de CERN. Por consiguiente, este tipo de iniciativas impulsan el crecimiento económico del país, conectando la industria con la investigación en las universidades.

Las posibilidades son inimaginables. Si miramos hacia atrás en la historia, ¿Quién hubiese pensado en todos los beneficios concretos de la Teoría Cuántica? En sus primeros años de desarrollo, ésta desafiaba todo lo conocido. Y, sin embargo, hoy todos nuestros celulares y aparatos tecnológicos utilizan transistores(3). Es así como la tecnología y sus aplicaciones prácticas en nuestro diario vivir nacen de la ciencia fundamental.

Creo en nuestro país si podemos hacer ciencia de punta. Además, puedo identificar algunos factores favorables para hacer ciencia en Chile. Chile es un país seguro y en vías de desarrollo, y cuya geografía lo hacen muy atractivo para la investigación científica. En Astronomía, por ejemplo, Chile es referente mundial. Muchísimos de los telescopios del más alto nivel están siendo construidos en el norte de Chile, gracias a la excelente visibilidad de nuestros cielos. Podríamos potenciar aún más el turismo científico hacia el norte de Chile para atraer e inspirar a mentes jóvenes. Del mismo, otra ventaja geográfica de nuestro país es su larguísima costa, que con casi 5 mil kilómetros de largo, deberíamos aprovechar para estudios del océano.

El Camino por Delante y el Amor por el Conocimiento

Hoy en Chile existen interesantes proyectos en el área de Física de Partículas, además de las actividades en relación con CERN mencionadas anteriormente. Se está desarrollando en Chile el proyecto Agua Negra Deep Experiment Site (ANDES) en colaboración con distintos países de Latinoamérica. La idea es aprovechar el futuro túnel de Agua Negra que se construirá en los Andes entre Argentina y Chile (posiblemente entre San Juan y Coquimbo) para construir un profundo laboratorio bajo tierra, el único en el hemisferio sur, en el cual se llevarán a cabo estudios de materia oscura, neutrinos, y geofísica.

También se construirá en el norte de Chile el Cherenkov Telescope Array (CTA), un observatorio especializado para la astronomía de rayos gamma, cuyo propósito incluye el entender el origen de la materia oscura y el estudio de física más allá del Modelo Estándar. Existe una colaboración nacional de físicos y astrofísicos de diversas universidades, incluyendo la Pontificia Universidad Católica y la Universidad Técnica Federico Santa María, que fueron impulsores que este observatorio se construyera en Chile, y que además están activamente colaborando con el programa científico de CTA.

Vemos que con los proyectos mencionados anteriormente existe mucho potencial en Chile, y dados los beneficios destacados, éstas pueden ser razones más que suficientes para invertir y seguir fomentando la investigación científica en nuestro país. Pero quisiera finalizar este ensayo destacando que, si bien las aplicaciones y beneficios que tiene (específicamente) la Física de Partículas son muchos, no es la razón por la cual la estudiamos. Lo hacemos porque queremos entender el mundo que nos rodea, hecho de partículas y sus interacciones. Esto ya lo enfatizó Richard Feynman (premio Nobel en Física en 1965) en su famosa cita: “Physics is like sex: sure, it may give some practical results, but that’s not why we do it” (“La Física es como el sexo: seguro, puede tener resultados prácticos, pero esa no es la razón por la que lo hacemos”). Y aquí quiero volver a la hipótesis de este ensayo: en Chile el amor por el conocimiento no está desarrollado.

Como científica chilena y como muchos otros científicos en nuestro país, creo en la importancia de la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología, que ordene el actual estado gubernamental, dividido entre el Ministerio de Educación con CONICYT y el de Economía – el cual, por ejemplo, respalda la Iniciativa Científica Milenio (ICM) – en donde exista un programa de divulgación intenso y especializado en atraer interés desde temprana edad, para así fomentar el amor por las ciencias y el conocimiento. Creo que Chile sí puede estar en la vanguardia en áreas de ciencia, como se da en Astronomía. Como mencioné anteriormente, el desierto de Atacama, dadas sus condiciones atmosféricas, es considerado el mejor lugar de la Tierra para observar el cielo. Incluso en esta área, gozando de ese privilegio, creo no estamos transmitiendo todo el interés y motivación que podríamos hacia los niños y el público general.

Opino que, en general, el mundo se está moviendo hacia una economía del conocimiento y, al respecto, Chile no puede quedarse atrás. Si googleamos las tres empresas más exitosas en la actualidad, nos encontramos con Google, Apple y Tesla: tres empresas de la industria del conocimiento. Podemos pasar de ser un país que en vez de exportar materias primas, como el cobre, pueda exportar conocimiento. Y si no tenemos esa necesidad de generar conocimiento, podemos crearla, debemos crearla para salir del subdesarrollo.

Sueño con el día en que la gente comparta conmigo esta pasión por entender la naturaleza. A mi parecer, la manera primera y más fundamental de acercarnos a entenderla nace de la Física de Partículas. Todo deriva de constituyentes básicos y las leyes que los gobiernan. Me encantaría que alguna niña chilena alguna vez me pregunte sobre neutrinos, y que las respuestas a las preguntas de mi tía sean evidentes para todos los chilenos.

Referencias

IV Encuesta Nacional sobre Gasto y Personal en I+D (2015). Disponible en [acceso 15/11/2015]: http://www.economia.gob.cl/wp-content/uploads/2015/01/Presentaci%C3%B3n-I-D-2013p_prensa.pdf.

Akulov, V.P y Volkov, D.V. (1973). Is the Neutrino a Goldstone Particle? Physics Letters B, Vol. 46, pp. 109-110. DOI: 10.1016/0370-2693(73)90490-5.

Agua Negra Deep Experiment Site (ANDES), http://andeslab.org.

ATLAS Experiment, http://www.atlas.ch.

Centro de Estudios Científicos (CECS), http://www.cecs.cl/website.

CERN, http://home.cern.

Cherenkov Telescope Array (CTA), https://portal.cta-observatory.org.

Consejo de Sociedades Cientificas de Chile (CSCh), http://socien.cl.

Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT). http://www.conicyt.cl.

Einstein, A. (1945). A Generalization of the Relativistic Theory of Gravitation. Annals of Mathematics Vol. 46, pp. 578-584. DOI: 10.2307/1969197.

El Mercurio (10 de Agosto de 2015). Cartas al Director, Ciencia: ¿Qué falta? Disponible en [acceso en 15/11/2015]: http://www.elmercurio.com/blogs/2015/08/10/34231/Ciencia-Que-falta.aspx.

Englert, F. y Brout, R. (1964). Broken Symmetry and the Mass of Gauge Vector Mesons. Physical Review Letters, Vol. 13, pp. 321-323. DOI: 10.1103/PhysRevLett.13.321.

Griffiths, D. (2008). Introduction to Elementary Particles. Weinheim, Wiley, Segunda Edición.

Glashow, S. L. (1961). Partial-symmetries of weak interactions. Nuclear Physics Vol. 22, pp. 579- 588. DOI: 10.1016/0029-5582(61)90469-2.

Golfand, Yu.A. y Likhtman, E. P. (1971) Extension of the Algebra of Poincare Group Generators and Violation of P invariance. Journal of Theoretical and Experimental Physics Letters, Vol. 13, pp. 323-326.

Higgs, P. (1964). Broken Symmetries and the Masses of Gauge Bosons. Physical Review Letters, Vol. 13, pp. 508-509. DOI: 10.1103/PhysRevLett.13.508.

Iniciativa Científica Milenio (ICM), http://www.iniciativamilenio.cl/que-es-icm.

La Tercera (28 de Octubre de 2015). Cartas al Director, Institucionalidad para la ciencia. Disponible en acceso 15/11/2015]: http://www.latercera.com/noticia/opinion/correosde-los-lectores/2015/10/896-653290-9-relevancia-politica-de-la-ciencia.shtml.

Martin, S. (2010). A Supersymmetry Primer. Advanced Series on Directions in High Energy Physics, Vol. 21, pp. 1-153. DOI: 10.1142/9789814307505_0001.

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) (2014). Main Science and Technology Indicators. http://www.oecd.org/sti/msti.htm.

Salam, A. (1968). Elementary Particle Theory. Nobel Symposium No. 8, 367. Stockholm, Almqvist and Wiksell.

Schutz, B. (2008). A first course in General Relativity. Cambridge, Cambridge University Press, Segunda Edición.

Weinberg, S. (1967). A Model of Leptons. Physical Review Letters, Vol. 19, pp. 1264-1266. DOI: 10.1103/PhysRevLett.19.1264.

ÍNDICE

Presentación

Agradecimientos

Capítulo I – Arte, Música y Teatro

  1. Matices Grises: Pieza para Piano Solo
    Marcos Stuardo
  2. “Teatro Aplicado” y Convivencia Escolar
    Juan Francisco Palma
  3. Teatro Chileno y Política: de Macro y Micropolíticas hacia un “Giro Ciudadano”
    Camila González

Capítulo II – Ciudad y Políticas Públicas

  1. Agroindustria Chilena Sustentable: Un Largo Camino que Recién Comienza
    Ximena Schmidt
  2. Comportamiento Peatonal en Espacios de Circulación Tren-Andén
    Sebastián Seriani
  3. Determinantes de la distancia de viaje a la escuela en Santiago de Chile
    Christian Blanco
  4. Drogas Ilícitas: ¿Un Problema de Justicia Criminal o de Política Social?
    Gonzalo Mardones
  5. Riesgos y Desastres en Chile: Las Causas de Fondo de la Vulnerabilidad
    Vicente Sandoval
  6. Movilidad Social en Chile desde una mirada Multidimensional
    Marjorie Baquedano
  7. Vivienda Social como Ciudad: Elementos Ausentes en Chile
    José Manuel Ahumada

Capítulo III – Derecho

  1. Abusos en el Control de Empresas y Propuestas para Chile
    Manuel Ibáñez
  2. El Centro de Principales Intereses del Deudor en el Derecho Concursal Chileno
    Carlos Ellenberg

Capítulo IV – Educación

  1. Docentes y Evaluación: Una Aproximación a las Experiencias Docentes en Torno a la Evaluación en Dos Contextos Educacionales
    Paulina Rojas
  2. Hacia un giro en las reformas educativas para una calidad equitativa
    Pablo Torres y Rodrigo Torres

Capítulo V – Física

  1. La Físca de Partículas en Chile
    Giovanna Cottin

Capítulo VI – Identidad y Cultura

  1. Memoria Colectiva y Patrimonio a través del Lenguaje Rapa Nui
    Catalina Herrera
  2. Mapuche-Warriache e Identidad Étnica Organizacional: Una Mirada Teórica
    Dana Brablec

Capítulo VII – Psicologia y Salud Mental

  1. Cooperación Interdisciplinaria en el Estudio de los Desórdenes Psiquiátricos en Chile: Una Deuda Pendiente
    Pablo López-Silva
  2. Estrategias Colaborativas para subvertir el estigma de vivir con VIH/SIDA
    Angélica Cabezas
  3. Reflexiones sobre el Duelo y el Trauma en la Matriz Social Chilena
    Ignacia Moreno
  4. Salud mental e infancia en Chile: desde la oferta pública a la invisibilización de la infancia actual
    Sebastián Rojas

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